Todo Sobre la Celiaquía en los Niños

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La celiaquía es una enfermedad autoinmune que afecta aproximadamente a 1 de cada 100 personas. Una persona puede desarrollar la celiaquía a cualquier edad, incluida la niñez. Los síntomas de la celiaquía son muy diversos y, a menudo, no se diagnostican, lo que puede derivar en otros problemas de salud. La celiaquía suele ser más sencilla de diagnosticas en niños ya que suelen presentar algunos de los síntomas más clásicos. Además, es importante diagnosticar la celiaquía lo antes posible para evitar daños mayores en el intestino.

¿Qué es la celiaquía en los niños?

Se solía pensar que la celiaquía era algo que los niños podían superar con la edad. Sin embargo, la celiaquía es una afección de por vida. La celiaquía es un trastorno autoinmune causado por la ingestión de gluten, no una alergia o una intolerancia al gluten. En una persona con celiaquía, el sistema inmunológico identifica erróneamente al gluten como un invasor no deseado y libera anticuerpos para atacarlo. Estos ataques de anticuerpos también dañan el revestimiento del intestino delgado, lo que impide la absorción de nutrientes importantes.

En los niños, la celiaquía no tratada puede afectar la altura, el peso, el desarrollo físico y la salud en general porque la mucosa dañada del intestino no puede absorber los nutrientes adecuadamente. La celiaquía no tratada puede provocar déficits nutricionales.

¿Qué causa la celiaquía en los niños?

La celiaquía se presenta en personas que tienen una predisposición genética, pero se desencadena por factores ambientales que aún no se comprenden bien. La gente pregunta si la celiaquía es genética y la respuesta es sí.  De hecho, si tienes un familiar de primer grado celiaco – un padre, hijo, hermano o hermana – tienes un riesgo de 1 entre 10 de desarrollar celiaquía.

Si un niño tiene un pariente de primer grado con celiaquía, tendrá aproximadamente un 10% de posibilidades de desarrollar la afección después de que el cuerpo comience a interactuar con el gluten en la dieta. Si tu hijo tiene predisposición genética, debes estar atento a algunos de los primeros signos de la celiaquía.

Varios estudios sugieren que el mejor momento para introducir el gluten en la dieta del bebé es entre los cuatro y los seis meses de edad, preferiblemente mientras aún es lactante. Sin embargo, siguen existiendo diferentes ideas sobre las cantidades exactas de gluten que se deben administrar a un bebé durante este período.

Signos y síntomas

¿Cómo sé si mi hijo tiene celiaquía? Hay una gran variedad de síntomas de la celiaquía. Algunos niños pueden presentar los síntomas clásicos, mientras que otros pueden tener síntomas más difíciles de asociar con la celiaquía a primera vista. En los niños pequeños, los síntomas comunes incluyen dolor de estómago o dolor abdominal, distensión abdominal, diarrea, estreñimiento, dificultad para aumentar de peso o incluso pérdida de peso.

En niños mayores y adolescentes, a menudo se presentan muchos otros síntomas. Es posible que un niño con celiaquía no tenga ningún problema digestivo aparente, pero puede que no se esté desarrollando físicamente como sus compañeros, quizás sea más pequeño de estatura y/o no experimente los mismos cambios físicos relacionados con la pubertad. Estos síntomas pueden incluir retraso en el crecimiento, pérdida de peso, pubertad tardía, dolor de huesos y articulaciones, fatiga crónica, migrañas, erupción cutánea con picazón (dermatitis herpetiforme) y llagas en la boca recurrentes. Sin embargo, es importante señalar que la mayoría de los niños en los países desarrollados diagnosticados con celiaquía no tienen bajo peso.

El diagnóstico de la celiaquía es tradicionalmente un proceso de dos pasos que implica un análisis de sangre seguido de una muestra de biopsia del intestino delgado. Sin embargo, el protocolo en niños es algo diferente y se les puede diagnosticar sin biopsia.

Es importante no eliminar el gluten de la dieta de un niño antes del diagnóstico de celiaquía, ya que las pruebas médicas no presentarán resultados fiables a menos que la reacción del cuerpo al gluten todavía se produzca a diario.

Tratamiento

El único tratamiento existente para la celiaquía es una dieta estricta sin gluten. A las pocas semanas o meses de cambiar a la dieta sin gluten, el niño debería sentirse mucho mejor y los síntomas comenzarán a desaparecer. Un niño puede crecer y desarrollarse con total normalidad siguiendo una dieta sin gluten variada y equilibrada.

Efectos secundarios de la celiaquía en niños

La celiaquía no tratada puede tener muchos efectos en un niño, como ya mencionamos al hablar de los signos y síntomas más comunes. Sin embargo, como ocurre con muchos de esos síntomas, muchos de los otros efectos pueden ser difíciles de identificar. Por ejemplo, en los bebés y los niños pequeños, un efecto de la celiaquía puede ser un aumento de la irritabilidad, que es difícil de ver si se aísla del carácter y las emociones del niño. Además, los niños con celiaquía tienden a ser quisquillosos con la comida, algo que probablemente sea una reacción a la incomodidad que experimentan después de ingerir alimentos que contienen gluten.